martes, 28 de agosto de 2012


       Sueño de cristal. Frágil. De transparente apariencia y vidrioso recuerdo. Cristalino. De historias rizadas y castillos de arena. Donde, en su almena más recóndita, se esconde una escultural figura. 
Sin embargo, no eres más que un espejismo. Un reflejo del cristal que admiro. Despierto, y aunque dueña de ilusorias realidades, vuelvo a mecerme entre corazones amarillos.

G.  

1 comentario:

  1. Amanecer entre corazones amarillos tiene que ser amor, pero escritos con tus dedos los corazones amarillos son aún mejores de lo que parecen.

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